DEFINICION DE VIOLENCIA FAMILIAR

Escrito por hablemossobreviolenciafamiliar 01-03-2012 en General. Comentarios (5)

Este espacio ha sido creado con la finalidad de poder conversar sobre la violencia familiar que día a día se vive dentro de muchísimos hogares, existe desinformación sobre el tema, las víctimas no saben donde recurrir, ni a quien buscar para pedir ayuda, lo vemos con frecuencia en los noticieros. Para poder frenar o erradicar la violencia familiar lo primero es estar informados sobre el tema, en este blog podremos encontrar algunos conceptos sobre violencia familiar para poder identificarla, y tomar conciencia de lo que nos esta pasando y de esa manera irnos familiarizando con el tema.

 

 Definición de Violencia – Violencia Familiar.

La raíz etimológica del término violencia remite al concepto de “fuerza”. El sustantivo “violencia” se corresponde con verbos tales como “Violentar”, “Violar”, “Forzar”. De tal manera podemos decir que la violencia implica siempre el uso de la fuerza para producir daño (Corsi, 1995). [1]

 

La violencia familiar, según Baca, M. y col. (1998), es toda acción u omisión cometida por algún miembro de familia en relación al poder, sin importar el espacio físico donde ocurra, que perjudique el bienestar, la integridad física y psicológica, o la libertad y el derecho al pleno desarrollo de otro miembro de la familia. [2] 

 

Según el manual sobre violencia familiar y sexual, elaborado por el Movimiento Manuela Ramos y el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, violencia familiar es una práctica consciente, orientada, elaborada, aprendida y legitimada por quienes se sienten con más poder que otros (as), con más derecho para intimidar y controlar. En suma es un patrón aprendido de generación en generación.[3]

De otro lado, la Ley de Protección Frente a la Violencia Familiar, ha prescrito que se entenderá por violencia familiar “cualquier acción u omisión que cause daño físico o psicológico, maltrato sin lesión, inclusive la amenaza o coacción graves y/o reiteradas, así como la violencia sexual, que se produzca entre a) cónyuges, b) ex cónyuges, c) convivientes, d) ex convivientes, e) ascendientes, f) descendientes, g) parientes colaterales, hasta el cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad, h) quienes habitan en el mismo hogar, siempre que no medien relaciones contractuales o laborales, i) quienes hayan procreado hijos en común, independientemente que convivan o no, al momento de producirse la violencia”.

Haciendo un paralelo entre ambas definiciones debemos resaltar que, si bien es cierto, la definición elaborada por el movimiento Manuela Ramos y el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, la ha definido como cualquier práctica pero que tiene determinadas característica como son de que debe ser consciente, orientada, elaborada, aprendida y legitimada por quienes se sienten con más poder que otros (as), con más derecho para intimidar y controlar;  en cambio la definición legal de violencia familiar que hemos citado, la considera como cualquier acción u omisión que cause daño físico o psicológico, maltrato sin lesión, inclusive la amenaza o coacción graves y/o reiteradas, así como la violencia sexual, pero no le ha dado ninguna característica a dicha acción u omisión, a ella no le interesa si es consciente, orientada, elaborada, aprendida y legitimada,  tampoco si los agresores se sienten con más poder que otros (as), con más derecho para intimidar y controlar, simplemente que esa acción u omisión cause daño físico o psicológico, maltrato sin lesión;  es decir a la ley le importa el resultado y aquí lo resaltante es que se haya considerado el maltrato sin lesión, para la ley hay violencia familiar que no deja huella, lo que en la práctica fiscal, nos ha llevado a establecerla cuando el agresor acepta haber maltratado a la víctima ya sea física o psicológicamente, así cuando el agresor no acepta haber agredido a la víctima y no existe prueba material del daño físico o psicológico, lamentablemente no se puede tipificar el maltrato sin lesión, en igual caso estaríamos cuando en los resultados del reconocimiento médico legal y evaluación psicológica no hay evidencias del daño físico o psicológico, en cuyo caso también  estaríamos frente a un caso de maltrato sin lesión, lo que nos parece acertado, pues la ley habría previsto este caso para no dejar en indefensión a las víctimas de violencia familiar.

Otro aspecto a comentar es la especificación que se hace en la ley entre quienes se produce violencia familiar, y en particular nos gustaría resaltar el literal h), que se refiere a quienes habitan en el mismo hogar, siempre que no medien relaciones contractuales o laborales, al efectuar un análisis de este literal, nos ponemos a pensar ¿Quiénes habitan en el mismo hogar, sin que medien relaciones contractuales o laborales?, en este grupo están los parientes después del cuarto grado de consanguinidad (los hijos de los bisabuelos, los hijos de los primos hermanos, etc.) y segundo de afinidad (los hijos de los hermanos del cónyuge y de sus primos hermanos, etc.); sin embargo reparamos en aquellas personas que no son parientes ni consanguíneos ni legales,   inmediatamente pensamos en aquellas parejas homosexuales que viven juntas sin mediar relaciones contractuales o laborales, inclusión que nos parece acertada, dado que la realidad es la que debe orientar y dirigir el contenido de las normas, tanto más si es política permanente del Estado la lucha contra toda forma de violencia familiar, conforme así lo ha prescrito la Ley en su artículo 3°.

Para nosotros es importante también analizar el tema de la violencia desde la perspectiva feminista, la que según María Ysabel Cedano García, es una forma de ejercicio naturalizado del poder entendido como control, dominio y sometimiento basado en la desigualdad del poder entre las partes y en el nulo reconocimiento de otro u otra como igual. [4]  



[1] Citado en UNIVERSIDAD NACIONAL FEDERICO VILLARREAL, MINISTERIO PÚBLICO, OPCIÓN, Violencia Familiar, Aspectos sociales, psicológicos y adicciones, Tomo I, Editado por Opción, Lima, 2004, p. 451.

[2] Citado en UNIVERSIDAD NACIONAL FEDERICO VILLARREAL, MINISTERIO PÚBLICO, OPCIÓN, Violencia Familiar, Aspectos sociales, psicológicos y adicciones, Tomo I, Editado por Opción, Lima, 2004, p. 74.

[3] Movimiento Manuela Ramos y Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, Manual sobre Violencia Familiar y Sexual, Lima noviembre 2004, pág. 14.

[4] DEMUS, ASPEN, COORDINADORA DE LA MUJER, CLADEM PERU, SEPARATA 01, LIBRES DE VIOLENCIA. MARIA YSABEL CEDANO GARCIA, De la ley de protección frente a la violencia intrafamiliar a la Ley contra la violencia de género: el caso peruano. Impreso en SINCO editores.  Lima – Abril 2008, pág. 09.